Aunque esto sucedió ayer, no podía dejar de comentarlo. Como tantas veces, y como suele suceder cuando me veo en situaciones de ese tipo, esta era mi cara ayer en el taxi de regreso a mi casa, mientras escuchaba la entretenidísima conversación que mi padre sostenía con el amable y simpático taxista (a quien, debo decir, era mejor mantener hablándole para que se concentrara en conducir y evitar así que su imprudencia innata se elevara considerablemente; evitándome a mí un colapso nervioso, por circunstancias que alguna vez explique en un post, hace tiempo).
Sunday, August 31, 2003
Aunque esto sucedió ayer, no podía dejar de comentarlo. Como tantas veces, y como suele suceder cuando me veo en situaciones de ese tipo, esta era mi cara ayer en el taxi de regreso a mi casa, mientras escuchaba la entretenidísima conversación que mi padre sostenía con el amable y simpático taxista (a quien, debo decir, era mejor mantener hablándole para que se concentrara en conducir y evitar así que su imprudencia innata se elevara considerablemente; evitándome a mí un colapso nervioso, por circunstancias que alguna vez explique en un post, hace tiempo).
Sunday, August 24, 2003
No sé si ya lo había dicho alguna vez, pero detesto que la gente crea saber exactamente lo que me pasa y que por eso piensen que saben lo que debo hacer y me lo dicen. En primer lugar, aclaremos que odio que me digan qué hacer, porque eso yo ya lo sé, y si no, pues me equivocaré, pero es mi problema! Además, si tanto se precian de conocerme y de ser tan afines a mí, deberían saber que yo me siento totalmente desconectada del mundo, de la época y el lugar en que me tocó vivir y, por supuesto, de casi toda la gente alrededor. Así que, por favor, no intenten actuar en calidad de sicólogos que si quisiera uno, voy y ya; si necesito un consejo lo pido.
Ah... y otra cosita, eviten expresiones inútiles, vacías, absurdas y tan abusadas como "fresca, no te preocupes", y otras cosas del mismo género. Fresca ando siempre, y preocuparme menos, para que algo me preocupe tiene que ser demasiado importante, para el resto sobra laxitud.
Ah... y otra cosita, eviten expresiones inútiles, vacías, absurdas y tan abusadas como "fresca, no te preocupes", y otras cosas del mismo género. Fresca ando siempre, y preocuparme menos, para que algo me preocupe tiene que ser demasiado importante, para el resto sobra laxitud.
Saturday, August 23, 2003
Tuesday, August 19, 2003
Wednesday, August 13, 2003
Sunday, August 10, 2003
Hoy recordé cuánto detesto amanecer después de pasar derecho una noche bebiendo, o lo que sea (pero sobre todo eso). No sé por qué, pero se me va el sueño y duro despierta todo el tiempo, mientras que los demás copartícipes de parranda ya han caído en los brazos de Morfeo. Y lo que sigue después... eso de irse a dormir cuando ya está el sol afuera... Imposible! Si acaso será una imitación de descanso. Lo motivante es que al menos haya valido la pena.
Friday, August 08, 2003
Thursday, August 07, 2003
Esto es algo que escribí hace muchísimo tiempo en la página de un libro de Poe, pero lo había olvidado y lo redescubrí en estos días; así que me pareció válido publicarlo.
Acabo de entender por qué el personaje Oliveira, de "Rayuela", prefería no explicar las cosas con palabras; es decir, todo lo de su aversión por la dialéctica. Y, aunque debo reconocer que en el momento de leerlo no lo comprendí totalmente, debo decir que ahora que ha llegado a mí como una iluminación, justo cuando pensaba en una de las sensaciones que me acompañan constantemente (aquella de que la música es la "banda sonora" de la vida), creo haberlo comprendido bien y, en esa medida, me siento identificada con ese pensamiento de que sería mejor no explicar las cosas con palabras. Antes pensaba que había ciertas cosas, como las sensaciones personales, que no se podían explicar con palabras por los abismos que existen entre las individualidades y diferentes percepciones de la gente. Pero ahora, a mi modo de entender, no se trata de que no sea posible explicar esas cosas con palabras -ya que quien no se encontrara en condiciones de hacerlo sería incompetente en términos comunicativos- sino de que no se debería. Sería mejor poderlo explicar por otro medio, ya que las palabras crean algunos limitantes y cierta ambigüedad, que hacen que aquellas cosas no se entiendan tal y como el emisor las vive y pretende explicar, sino como el receptor quiera tomarlas y entenderlas.
Acabo de entender por qué el personaje Oliveira, de "Rayuela", prefería no explicar las cosas con palabras; es decir, todo lo de su aversión por la dialéctica. Y, aunque debo reconocer que en el momento de leerlo no lo comprendí totalmente, debo decir que ahora que ha llegado a mí como una iluminación, justo cuando pensaba en una de las sensaciones que me acompañan constantemente (aquella de que la música es la "banda sonora" de la vida), creo haberlo comprendido bien y, en esa medida, me siento identificada con ese pensamiento de que sería mejor no explicar las cosas con palabras. Antes pensaba que había ciertas cosas, como las sensaciones personales, que no se podían explicar con palabras por los abismos que existen entre las individualidades y diferentes percepciones de la gente. Pero ahora, a mi modo de entender, no se trata de que no sea posible explicar esas cosas con palabras -ya que quien no se encontrara en condiciones de hacerlo sería incompetente en términos comunicativos- sino de que no se debería. Sería mejor poderlo explicar por otro medio, ya que las palabras crean algunos limitantes y cierta ambigüedad, que hacen que aquellas cosas no se entiendan tal y como el emisor las vive y pretende explicar, sino como el receptor quiera tomarlas y entenderlas.
Thursday, July 31, 2003
Wednesday, July 30, 2003
Tuesday, July 29, 2003
No me explico con qué derecho hay gente que cree que puede atreverse a meterse en la vida de los demás. ¿Acaso su vida es tan simple y aburrida, que necesitan intentar vivir la de otros? ¿Acaso tienen tan pocas cosas que hacer y tanto tiempo para perder que les sobra para ocuparse de la vida de los demás? Si es así, por favor saquénme de sus listas. No se metan en mi vida, no traten de decirme quién o cómo soy. No se atrevan a conjeturar, ni siquiera a aventurar la más mínima idea sobre cosas que solo me incumben a mí!!!
Monday, July 28, 2003
Todavía no se me va la sensación de irrealidad. Todo sigue pareciendo un juego, una ficción, una representación para un públcio que no existe. Todo sigue perdiendo sentido, cayendo en una atmósfera de absurdo. Pero, paradójicamente, todo va adquiriendo una trascendencia, que parece surgida de lo inconsciente y lo habitual.
Vivimos en la era de las estadísticas. Parece que hay tanta gente, que la única forma de controlarlos es esa: codificar, traducir a números. Estadísticas y más estadísticas. Números sin identidad, sin cara. Simples cifras para aglomerar, pero que, en fin, sólo describen cosas a medias. Pero yo veo los números y, definitivamente, no encajo dentro de ninguna de esas categorías y porcentajes. No sé en quién se basarán. En fin...
Thursday, July 24, 2003
Nunca me he podido explicar cómo en los sueños pueden suceder cosas que se corresponden con lo que pasa afuera. Es decir, por qué será que en los sueños, pese a que los sucesos son incoherentes, hay cosas que encajan tan bien como para que pasen al tiempo con cosas que estan afuera, es como si tuvieran algún libreto que hiciera que las cosas sucedieran simultáneamente. Como la parte de la Naranja Mecánica en que el protagonista sueña que toca en una orquesta dirigida por Beethoven y éste iirritado le grita al oído; cuando el protagonista se despierta se da cuenta de que lo que está sonando es el timbre de la cárcel.
En estos días cuando me duele el cuello, he notado una especie de sinestesia... Tengo una extraña costumbre de asignarle sonidos a los dolores; sonidos asociados, sobre todo, a los de las vocales o que generalmente clasifico en agudos y graves. También suelo asignarles colores, aunque eso ocurre con menos frecuencia.
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